En un futuro próximo, los trabajadores se inscribirán en la Seguridad Social bajo dos únicos conceptos. Bien como asalariados o bien como autónomos. Así, una de las recomendaciones más complejas del Pacto de Toledo (acuerdo político suscrito en 1995 en la ciudad que le da nombre) se verá cumplida. La reforma supondrá la reubicación del 7% de los afiliados (alrededor de 1,3 millones de ocupados). En la actualidad existen seis regímenes: general, autónomos, agrario, mar, carbón y hogar.
Su reducción, además de simplificar el funcionamiento del sistema, equiparará derechos y obligaciones entre el conjunto de los trabajadores. El objetivo del Pacto de Toledo es alertar sobre los problemas que pueden ‘dañar’ las pensiones públicas y adoptar los cambios que garanticen su viabilidad. El Pacto quedó renovado, por la inmensa mayoría de los parlamentarios, en 2003. Desde el principio, sus recomendaciones recogían la reducción de regímenes, compromiso que fue asumido por los autores (Gobierno, empresarios y sindicatos) de la reciente reforma de la Seguridad Social, suscrita en mayo de 2006.